La Agencia de Seguridad Alimentaria de la UE (EFSA) revisó hacer ya unos años los niveles de bisfenol A presentes en una buena cantidad de envases que solemos utilizar, especialmente en torno a los alimentos y bebidas, como los plásticos, botellas, latas o papeles térmicos. Así pues, El BPA es una toxina que se lleva analizando desde el gran boom del plástico de los años 30 y una de las principales conclusiones que se han obtenido, es que altas dosis de exposición y contacto sobre este material puede ser gravemente perjudicial para la salud.

Dónde se encuentra el BPA

Podemos encontrar esta toxina en cientos de lugares, pero los más comunes y habituales suelen ser:

  • En los cristales de las gafas.
  • En los empastes dentales.
  • En el interior de algunas latas de refrescos.
  • En algunas pinturas.
  • En los tickets de la compra. La mayoría de estos tickets usan papel térmico donde se encuentra esta sustancia tóxica.
  • En los plásticos de policarbonato que se usan para vajillas infantiles o biberones. (Prohibido en la Unión Europea desde 2011)
  • En algunos envases de plástico como fiambreras, cuya principal recomendación es no meterlos al microondas para calentar la comida y así evitar el trasvase de esta sustancia a los alimentos.

El peligro del BPA

Antiguamente se creía que este componente químico tenía una estrecha relación con el ciclo hormonal de los humanos. De ahí que los más afectados empiezan siendo los bebés por la lactancia materna y su presencia en biberones, hasta adultos y ancianos por su presencia en todo tipo de envases y plásticos.

En muchos hombres hay información sobre disminución del esperma y problemas de fertilidad. En algunas mujeres se ha asociado su presencia a la disminución de óvulos.

Otros estudios han relacionado la presencia de BPA con alergias, problemas de tiroides, obesidad, ansiedad, agresividad, hipertensión, aumento de enfermedades cardíacas, además de tener cierta relación con el cáncer de próstata y de mama.

Cómo reducir el impacto del BPA en nuestra salud

En algunos países como Japón, se ha revestido con poliéster el interior de las latas.

En Canadá, por ejemplo, que fue el primer país en calificar el BPA como sustancia tóxica, se recomendó que los biberones no se calentaran en el microondas y no se utilizaran con líquidos calientes.

Por su parte la Unión Europea, como ya hemos dicho anteriormente, prohibió la venta de biberones de plástico que lleven el componente Bisfenol A por sus posibles efectos perjudiciales para la salud.

Última actualización el 2021-04-12 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados